domingo, 1 de junio de 2008

Pensión Pérez: dos dobles con vistas al mar


La señá que regenta la pensión se llama Tere,
aunque bien pudieramos decirle Concepción, Faustina o Sebe.
Luce la señá Tere dos pechugas de pollo en su escote,
y no levanta del suelo dos palmos, y eso con tacones.

Pensión Pérez le llaman,
aunque bien pudieran llamarle piso compartío,
compartía la ducha, la taza y la mierda
del Juan y los otros padrinos.

Quien esto escuche dirá:
"¡¡Vaya chicas finas, reque-teque-finas!!",
lo mismo pensaba el tío Juan
cuando nos vio pasar a las cuatro primas.

Dejamos en nuestras casa-por-cuatro-días
toas las pertenencias,
bajamos más que a paso
la estrecha escalera.

Salimos de aquella pensión haciendo fú
como el gato Isidoro,
sin mirar las dos dobles con vistas al mar
que quedaban detrás,
¡¡dos lindos tesoros!!.

Vaya noche toledana
pasamos las cuatro primas,
las cuatro en la misma cama,
sin dormir ni ser dormidas.

Vaya nochecita larga,
vaya noche de agonía,
cuatro caras de velatorio
a cada cual más jodiá.

Pronto llegaron las siete
y empezamos a llamar,
todo estaba ya pillado,
¡qué tristeza, no hay piedad!.

Despertamos a una pobre
del más dulce de los sueños,
pero allí estaba la llave
del hotel de nuestros sueños.

De mañanita muy fresca
salimos muy sigilosas,
sin hacer apenas ruido,
dejamos nuestra mazmorra.

Hasta luego, señá Tere,
hasta nunca, tito Juan,
vaya noche más bonita,
vaya noche singular.

2 comentarios:

Blogger APLEITE ha dicho...

jajaja

13 de julio de 2009, 22:25  
Blogger mis-herías ha dicho...

Ilustración de David, aunque no lo haya puesto en ninguna parte.

14 de julio de 2009, 9:19  

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