jueves, 15 de octubre de 2009

Desde aquella primera vez
en que murió bajo la lluvia
dios no ha dejado
de morir entre mis brazos.

Murió en el terremoto
que asoló mi pecho llévandose
cualquier rastro de mí,

lo acuchilló la rabia
centelleando en los ojos,

mañana

quizá

muera de indiferencia.

4 comentarios:

Blogger Voltios ha dicho...

buen regreso tras tantos días sin voz mis-herias, enhorabuena.

15 de octubre de 2009, 15:35  
Blogger mis-herías ha dicho...

Muchas gracias, Voltios. Un placer encontrarte a mi vuelta.

16 de octubre de 2009, 11:25  
Blogger Begoña Leonardo ha dicho...

Me toca mucho este poema, es muy bueno de veras, gracias.
Cariñitos.

17 de octubre de 2009, 20:40  
Blogger mis-herías ha dicho...

Gracias a tí, Begoña. Besos.

19 de octubre de 2009, 10:26  

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